«Un cuento perfecto» de Elisabet Benavent

¡Hola mis queridas lectoras! Ya se va acabando el verano pero antes quería traeros una nueva lectura, fresca y perfecta para los últimos días de playa o piscina que nos quedan. Es cierto que «Un cuento perfecto» de Elisabet Benavent es un libro largo pero creedme, cuando lo empieces no podrás parar y lo terminarás muy pronto.

Llevaba mucho tiempo sin sentir lo que he sentido con este libro. He conectado desde el principio y creo que algo de mí se ha quedado entre sus páginas cuando lo he terminado. Quieres devorar sus páginas pero a la vez no quieres que terminen y, al final, se te queda algo vacío.

No esperéis de este libro una obra maestra de la literatura, no lo es. Pero no siempre nos apetece un clásico denso y tener una lectura de este tipo de vez en cuando no viene nada mal. Tiene unos puntos muy graciosos que te hacen empatizar con los personajes. Estos personajes que son tan naturales, tan reales que me han conseguido soltar carcajadas sin importar lo que hubiera a mi alrededor. Aunque, también, he llorado (menudo numerito monté en el avión mientras lo leía).

La autora escribe con frescura y naturalidad. Los personajes están desarrollados a la perfección, los llegas a comprender e, incluso, a predecir ciertos comportamientos. Los cambios de tipografía, cada una con un estilo que define al personaje que narra, me ha parecido genial. Tanto David como Margot me han encantado y enamorado, ojalá tener más de ellos. De verdad, no puedo parar de decir que me ha encantado. 

Desde las primeras páginas, desde ese primer capítulo maravilloso, sentí que iba a ser mi libro del año y no me ha decepcionado. Realmente lo pongo en el top de este año.

Mi frase favorita de Un cuento perfecto de Elisabet Benavent:

«Un abrazo es el primer acto de amor, pero no siempre respeta el orden. A veces uno solo es capaz de abrazar de verdad cuando ya está todo roto. Otras, sin embargo, como aquella vez, dos personas son capaces de reconfortar un cuerpo al que aún no han amado».

No os dejéis engañar por las apariencias de “libro romántico” porque es un libro maduro, sano y con el que aprenderéis mucho. Por lo menos, a mí me ha servido para replantearme ciertos aspectos de mi vida y darme ese empujón que necesitaba.

3 ADJETIVOS

Fresco
Real
Adictivo

Ya sabéis que podéis comprar el libro a través de los enlaces que os dejo más abajo (eso me ayuda mucho) y escribirme por comentarios o instagram.

¡A leer!

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Reseña de «Una modesta proposición» de Jonathan Swift

¿Qué te apetece leer? Hoy os traigo una propuesta diferente, divertida y sorprendente: la reseña de Una modesta proposición de Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver. Se trata de un ensayo satírico publicado en 1729 que no fue muy bien recibido en la época, ¿lo conoces?

El escrito de Jonathan Swift empieza así:

A modest prososal (una modesta proposición) de Jonathan Swift

«Para evitar que los niños de la gente pobre de Irlanda se conviertan en una carga para sus padres o para el país, y para hacer que sean de provecho para el público».

Os empezáis a hacer una idea, ¿no?

Una modesta proposición es un texto breve pero magistralmente escrito, tanto que la gente se lo tomó en serio y obtuvo numerosas críticas. En realidad, la intención de Jonathan Swift era realizar una crítica política y denunciar las injusticias que atravesaba el campesinado de la época. Sin embargo, el público al que estaba destinado no estaba familiarizado con el género satírico, por lo que no fue entendido, y las personas que sí lo entendían formaban parte del entramado político que estaba siendo criticado.

Para poder comprender en profundidad el texto hay que entender, en primer lugar, el contexto histórico y, en segundo, el contexto literario en el que está enmarcado. En 1729, Irlanda atravesaba una crisis política, religiosa y social, donde predominaba la pobreza y el hambre. Si quieres leer más acerca del periodo histórico y el contexto social que enmarcan Una modesta proposición aquí te dejo dos enlaces por los que empezar:

La sátira es un género literario que hace uso de la ironía y el humor para criticar aspectos o situaciones determinadas. Jonathan Swift, en Una modesta proposición, hace uso de este género para denunciar la situación que atravesaba una parte de la población. Exagera los hechos, los presenta de una forma absurda y grotesca para ofrecer una solución todavía más ridícula: la clase pobre debe sacrificar a sus hijos, venderlos para que la clase rica no pase hambre. Un sinsentido… O no…

Mi frase favorita de «Una modesta proposición» de Jonathan Swift:

Profeso, en la sinceridad de mi corazón, que no tengo el más mínimo interés personal en promover este necesario trabajo, no teniendo otro motivo que el bien público de mi país, al promover nuestro comercio, dando sustento a los infantes, aliviando a los pobres y proporcionando algún placer a los ricos.

Una modesta propuesta – Jonathan Swift

¡Hasta aquí la reseña de Una modesta proposición de Jonathan Swift! Espero que os haya gustado y que disfrutéis leyendo el texto. Recuerda que siempre puedes contarme tu experiencia en mis redes sociales.

¡A leer!

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