Reseña de «Una modesta proposición» de Jonathan Swift

¿Qué te apetece leer? Hoy os traigo una propuesta diferente, divertida y sorprendente: la reseña de Una modesta proposición de Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver. Se trata de un ensayo satírico publicado en 1729 que no fue muy bien recibido en la época, ¿lo conoces?

El escrito de Jonathan Swift empieza así:

A modest prososal (una modesta proposición) de Jonathan Swift

«Para evitar que los niños de la gente pobre de Irlanda se conviertan en una carga para sus padres o para el país, y para hacer que sean de provecho para el público».

Os empezáis a hacer una idea, ¿no?

Una modesta proposición es un texto breve pero magistralmente escrito, tanto que la gente se lo tomó en serio y obtuvo numerosas críticas. En realidad, la intención de Jonathan Swift era realizar una crítica política y denunciar las injusticias que atravesaba el campesinado de la época. Sin embargo, el público al que estaba destinado no estaba familiarizado con el género satírico, por lo que no fue entendido, y las personas que sí lo entendían formaban parte del entramado político que estaba siendo criticado.

Para poder comprender en profundidad el texto hay que entender, en primer lugar, el contexto histórico y, en segundo, el contexto literario en el que está enmarcado. En 1729, Irlanda atravesaba una crisis política, religiosa y social, donde predominaba la pobreza y el hambre. Si quieres leer más acerca del periodo histórico y el contexto social que enmarcan Una modesta proposición aquí te dejo dos enlaces por los que empezar:

La sátira es un género literario que hace uso de la ironía y el humor para criticar aspectos o situaciones determinadas. Jonathan Swift, en Una modesta proposición, hace uso de este género para denunciar la situación que atravesaba una parte de la población. Exagera los hechos, los presenta de una forma absurda y grotesca para ofrecer una solución todavía más ridícula: la clase pobre debe sacrificar a sus hijos, venderlos para que la clase rica no pase hambre. Un sinsentido… O no…

Mi frase favorita de «Una modesta proposición» de Jonathan Swift:

Profeso, en la sinceridad de mi corazón, que no tengo el más mínimo interés personal en promover este necesario trabajo, no teniendo otro motivo que el bien público de mi país, al promover nuestro comercio, dando sustento a los infantes, aliviando a los pobres y proporcionando algún placer a los ricos.

Una modesta propuesta – Jonathan Swift

¡Hasta aquí la reseña de Una modesta proposición de Jonathan Swift! Espero que os haya gustado y que disfrutéis leyendo el texto. Recuerda que siempre puedes contarme tu experiencia en mis redes sociales.

¡A leer!

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